lunes, 8 de septiembre de 2008

LA TRADICIÓN DE SER VÍCTIMAS Y VERDUGOS

Del termino Tradición extraémos de la “real” Academia de la lengua Española (rAE) el concepto de referirnos a que conocimientos, ritos, costumbres o doctrinas, son transmitidas de generación en generación, pero omitiéndose que realidad, carga de certeza o fiabilidad poseen y que mecanismo transforma algo en “tradición”... Que una costumbre se perpetúe no implica que sea cierta, útil, justa o responsable; solo muestra eso: perpetuidad en el tiempo -con mas o menos deformación- de lo que alguien comenzó a hacer en algún momento de la historia sin necesariamente razón objetiva, científica o ética, y normalmente como parte de su pensamiento mágico.


El termino “entidad histórica” se usa mucho al referirse a la carga de realidad u oficialidad de las religiones, cuyas bases son absurdas según nuestro conocimiento objetivo de la realidad, incomprobables o mal interpretadas, pero se entornan reales por medio únicamente del tiempo: Lo que hoy era absurdo mañana sea una verdad “avalada” por su tiempo de existencia histórica o se acepta como tal, aunque se base en falacias. Lo que hoy son grupúsculos, en 200 o 300 años -si sobreviven- serán parte de lo aceptado e instaurado. Sin embargo las bases de todas son casi iguales: explotan la ignorancia, la mitificación y la paranoia del seguidor, la falta de información u omisión sobre la realidad mas objetiva o el miedo a lo desconocido.



Como un mayor acceso a la información variada permite menos capacidad de manipulación, cada vez se separa mas la mera “creencia” o invención sin base de la posible realidad científica o social. El “creer” implica no pensar y colaborar en negarnos a conocer elementos que nos hagan perder la fe o bien adaptarlos a la creencia hasta donde es posible, por tanto es necesario aislarse de la realidad comprobada, que es difícil de manipular.



Uno de los que precisamente se han preocupado en estos años de denunciar y exponer de donde surge, como se crea una tradición y como sirve de base para planteamientos falsos y fanáticos en su proyección es el biólogo y etólogo Richard Dawkins, reconocido defensor además de los derechos de los grandes simios y antiespecista. Autor de libros como “El espejismo de dios”, también ha creado un par de documentales imprescindibles para entender la tradición como base –entre otras cosas- de las religiones y como se desarman y arman así mismas, que muestra como éstas existen por no decidir que dejen de hacerlo o al darse como ciertas por variados intereses. El documental, llamado “La raíz de todo mal” (subtitulado en español) consta de 2 titulos de unos 40 minutos cada uno aquí linkados: La ilusión de dios y El virus de la fe, básicos para evitar que los actos de nuestra ignorancia repercutan en otros.

Por estúpida que sea la tradición, sin excusa o con ella -normalmente peregrina-, generaciones después de haber nacido, los individuos la asimilan como una realidad en sí misma. ¿La pruebas de su realidad?: su tiempo de existencia, interpretándose como más real tanto mas la mantengamos, pensando equívocamente que lo que nos es beneficioso tiende a perpetuarse, y lo que no a desaparecer. Como se perpetúa, la damos “por buena” y como “cosa” a conservar, aunque no sepamos muy bien porque: simplemente es tradición


Los mecanismos del engaño


La propia evolución funciona así: heredamos costumbres creyendo que son beneficiosas para nuestra subsistencia objetivamente (como por ejemplo comer o no comer algunos tipos de setas o alimentos), fiándonos de las practicas y conocimientos acumulados (cultura) de nuestros antepasados, que aseguran mas o menos que sigamos vivos. Como no nacemos sabiendo, nuestro cerebro esta dotado de las famosas “neuronas espejo”, un tipo de neuronas especializadas en imitar comportamientos y actitudes que nos benefician o contribuyen a que se nos acepte mejor en el grupo.


Si las actividades -imitadas de otros- no nos generan daño físico evidente o psicológico en un primer momento -no dándolas por “malas” o amenazas-, permitiremos ser espectadores de cómo otros las hacen sin evitarlo: “si se hace” –pensámos-, si alguien “hace algo” que esta aceptado, entonces no es “malo” o creemos que hay razones “de peso” –que nosotros desconocemos- para hacerlo, por tanto lo consideraremos “bueno” o “valido”. Si en esa situación un individuo no usa la critica o una opinión objetiva ya formada, el mecanismo evolutivo -que hace siglos nos permitía sobrevivir en el grupo por medio de líderes-, hace que dejemos nuestra voluntad de lado, sometiéndonos a lo que otros quieran... Así, si vemos en una plaza o fiesta que maltratar un animal -humano o no- parece “normal” y aparenta valentía ante la gente, la conclusión de alguien sin otras referencias será que ese es un método valido de ser reconocido por los demás y se limitara a imitar lo que ve.



Esta capacidad de no pensar por uno mismo en algunas circunstancias, respondiendo solo a la presión social, a imitar o interpretar que no debemos hacer nada si no nos afecta o no plantearos si debemos actuar, ha sido muy estudiada desde el punto de vista sociológico, clarificando como funciona el comportamiento humano en ejemplos extrapolables a la practica totalidad de las interacciones entre humanos y humanos y otros animales.


A este fenómeno de interpretar que no se debe hacer nada en base a que si nadie mas lo hace responde a algún tipo de razón que desconocemos, se denomina “efecto espectador”. Además, desconocer porque se da una situación y no usar nuestra crítica personal es la base usada para generar la obediencia a la autoridad , definida en los estudios de Stanley Milgram y otros experimentos sobre la manipulación de individuos, como los de “conformidad”. Si no conocemos las razones por las que hacemos algo, no conocemos porque lo hacemos. Parece simple, ¿verdad?. Además, si no identificamos porque y cuando debemos actuar, simplemente no tenemos capacidad para actuar... también parece simple.



Del efecto espectador y de conformidad hay ejemplos iluminadores en partidos de fútbol, corridas de toros o lapidaciones humanas, guiándose nuestro comportamiento por lo que hacen los otros o necesitamos hacer para pasar inadvertidos, dándose detonantes brutales -que habíamos obviado antes con otros animales por nuestro antropocentrismo- y que hicieron a los científicos analizar sus causas en casos tan terribles como el de Kitty Genovesse en 1964, una chica que moriría tras una larga agonía pidiendo ayuda en plena calle mientras era asesinada ante la mirada atónita de todos los vecinos, que no hicieron nada por ayudarla y se limitaron a observar –totalmente ajenos- como discurrían los hechos durante mas de media hora.

Esto ocurre con otros animales humanos y no humanos como víctimas, actuando como verdugo-espectador nosotros, el homo sapiens sapiens (que lleva sobre la tierra escasamente 50.000-100.000 años) y dándose el mismo fenómeno del caso Genovesse. Lo agrava el que nuestra egocéntrica visión humana no considera útil o valiosa la vida de las otras aproximadas 1.569.999 especies existentes en la tierra... Las sociedades humanas, en su proceso de organización, destruyen los individuos y estructuras de otras especies impunemente, y son los únicos con capacidad de depredación y destrucción que permitiría de múltiples formas destruir nuestros congéneres y las demás ramas evolutivas.

Esto acabaría con un proceso vital que actualmente -en todo el universo conocido- sabemos que solo se ha dado en la tierra, mientras vagamos alrededor de nuestro sol, dentro de un conjunto de millones de otros que forman nuestra galaxia (la vía láctea) y como una roca ínfima en uno de sus brazos, rodeado a su vez de otros tantos billones de galaxias perdidas en la inmensidad... Aun así sería difícil hacer desaparecer la vida por completo, siempre quedarían distintos tipos de microorganismos y total... a las malas en 5.000 millones de años el sol se extinguirá y nos ingerirá.


Los mismos mecanismos neurofisiológicos y culturales, también generan justificaciones falsas que perpetúan actitudes violentas, culpando a la propia víctima de serlo porque si lo es “será por algo”. Así, muchas personas culpan a la víctima de una violación por ir con una falda corta, llevar un escote amplio o hacer un gesto específico, y otros interpretan erróneamente que igual que el torero elige su “trabajo” de matador, el toro elige ser toreado y es su función, su rol. La falta de conocimiento incluso justifica -cuando no se puede argumentar sin lógica mas- que “dios nos ha puesto a los animales aquí para eso”, recurriendo a la creencia –donde todo es posible y se explica sin problemas lógicos- y obviando que son producto de una evolución de 3.000 millones de años y nosotros solo un elemento mas de una de sus ramas.



Igual que los toros “están para ser toreados”, en otras épocas occidentales los negros existían para ser esclavos o las mujeres sólo para engendrar. Es un juego de lógica falaz y utilitaria que decanta la interpretación de la realidad como mejor le conviene al que administra la crueldad o la situación de superioridad, y le permite acomodarse mentalmente sin usar su capacidad de pensar y por tanto de arrepentimiento, racionalización o aceptación de la realidad.


Identificar la situacion = No permitir


Si algo salió a la luz en estos experimentos es la verdad de la frase de Edmun Burke: “Para que el mal exista, solo es necesario que las buenas gentes no hagan nada”. Y es que si ante la presión social o algo “oficialmente” aceptado o consentido dejamos la capacidad critica, no sólo nos convertimos en espectador, sino que podemos ser dirigidos de manera simple y efectiva, subordinando nuestra voluntad a la de otros sin romper el juego que perpetúa cualquier injusticia, es el poder de la “situación”: sea de un grupo de “peñistas” o un torero a un toro en terrible imposibilidad de defensa real; un individuo a un perro, gato, cerdo o vaca usando la malicia de la que carecen los animales no humanos que solo usan para pocurarse alimento o defensa básica; un cuerpo policial a un grupo de individuos desarmados por medio del poder que les confiere una institución en la que su responsabilidad individual casi desaparece; un grupo militar armado contra civiles indefensos... Ejemplos aún mas cotidianos se dan en la estructura empresarial, económica y poderosa sobre un trabajador, ante la mirada atenta y complaciente de sus compañeros de trabajo –otras potenciales víctimas-, que acaban siendo también verdugos con su permisividad o su indiferencia.
Y es que siempre el único perjudicado de la indiferencia o pasividad es la víctima. Tu indiferencia, mi indiferencia, es dolor, y quizá mañana seamos tu y yo víctimas.


Para evitarlo es necesario reconocer la situación y los mecanismos que nos hagan conscientes para poder actuar. Todos somos igual de animales y por tanto igual de potenciales víctimas, y ninguna institución o grupo de individuos que ha permitido que un mal ocurra -o incluso lo ampara- hará nada para que eso cambie. O lo cambiamos nosotros, o nadie lo hará.



A alguien de pronto le surje una idea (por muy absurda que sea y producto de su situación y circunstancia mental pero que interpreta como valida en un contexto), y por medio normalmente de una supuesta proeza o su poder jerárquico la da a los demás como un dogma y algo cierto. Si la posición del individuo o la jerarquía en que se encuentra el contexto apoya la idea, pasado un tiempo será una gran verdad.


Cuando no puede apoyarse el absurdo en la realidad del conocimiento, se echa mano de dios. Es lo que ha permitido a
reyes, dictadores o elementos religiosos decirse superiores a los demás y gozar de determinadas ventajas. Ahora la simple acumulación de dinero justifica ser mas que los otros y es mas seguro, porque existe un elemento físico –también inventado- que otorga la verdad de su poder y lo oficializa.


Los que “creen” en la tradición o la permiten se identifican con planteamientos carentes de lógica pero simples de seguir, ya que no suponen esfuerzo mental alguno en conocer, profundizar o empatizar, y dan sensación de seguridad. Además puede dar cierto grado de poder: Alguien que maltrate a otro –animal humano o no- en un entorno donde hacerlo por tradición implica convertirse en protagonista y ser aplaudido -sin mas mérito que el abuso sobre un ser inferior-, pretenderá seguir disfrutando de esa situación de privilegio, igual que quien se diga depositario de la palabra divina ante los demás –si le “siguen el rollo”- será digno de admiración, aprovechándose del miedo a lo desconocido que todo animal autoconsciente tiene. El esfuerzo es nulo (o al menos no sirve de nada) y la capacidad de manipulación máxima.

La realidad de lo absurdo


En el absurdo un contexto puede ser dirigido y cualquier situación imaginable es posible. No hay paso para la critica basada en la lógica, por tanto todo es válido en unos márgenes, y eso evita disidentes, así que o lo aceptas y te adaptas al grupo o tu mismo te ves fuera. Nadie piensa en que esta haciendo, solo lo hacen. Solo importa un fin con una utilidad dudosa, pero es fin en si mismo, se hace lo que se ha aprendido a hacer y todo tiene lógica dentro del contexto. Solo se puede comprender como funciona desde fuera, sin estar sometidos a las normas que impone la propia tradición, donde en el absurdo todo puede cuadrar.
Allí, podemos argumentar que el cáncer como “siempre ha estado ahí” pues “es una tradición y hay que mantenerla y respetarla”. No lo hacemos porque en nuestra sociedad no lo interpretamos como algo benéfico. Pero imaginemos un grupo social que considere aceptar el orden natural sin intervenir: interpretarían que el cáncer es bueno o una señal o elemento iniciatico... O imaginemos un grupo depositario de tradiciones religiosas como la judía haciendo hincapié en que la sangre posee de la esencia vital divina y no hay que interactuar con ella (negación a transfusiones de los testigos de jehová) o que la copula tiene por único fin la reproducción (negación católica a los profilácticos), etc...



La tradición usa el miedo a la libertad del individuo y parchea engañosa e irracionalmente los agujeros de la falta de información o responsabilidad, pasando a formar parte de la propia personalidad, “conocimiento” y sistema referencial del individuo. Así, al criticar la tradición, muchos lo toman como un ataque personal, defendiéndose como si les atacaran, ya que a partir de cierto punto no pueden racionalizar o argumentar sus propias contrariedades.



Incluso se producen comportamientos paradójicos: Mientras que un individuo no cruzaría por un semáforo abierto evitando accidentes, el mismo en otro contexto no dudará en poner sobre su espalda una estatua de muchos kilos que podría dejarle invalido o exponerse a ser corneado, solo por tradición. Mientras que uno no torturaría a un animal, el contexto de la tradición puede hacerle interpretar la tortura en un contexto de lógica falsa que le haga no solo no rechazarla sino seguirla. Mientras gente reza a sus dioses para que no haya guerras, las hacen en su nombre .

Actuamos en base a la información que tenemos sobre el entorno y a como la interpretemos. Si manipulamos la forma de interpretarla manipularemos la forma de actuar.



Interpretar el entorno sin critica nos sitúa a expensas de seguir los planteamientos atractivos que se nos presenten, o simplemente cumplir ordenes sin conocer el porque lo hacemos, guiados de las razones que “intuímos” o “imaginamos”, pero desconociendo el PORQUE real o siguiendo uno que puede ser inventado, ya que el mundo irracional no depende de la lógica. Eso permite que actuemos “como robots” sin saber porque hacemos algo: simplemente lo hacemos. Como podemos leer en este otro articulo del experimento citado antes de Stanley Milgram sobre la obediencia a la autoridad, incluso la American Psychological Association organizó una muestra de los descubrimientos que hizo Milgram sobre la obediencia, poniendo las maquinas que usó al fondo de un largo pasillo que tenían que atravesar los visitantes para verlas. Un cartel en la entrada rezaba: “Por favor, caminen sobre las baldosas negras EXCLUSIVAMENTE". Independientemente de la razón que imaginaran o supusieran los que por allí pasaban, nadie sabía la causa por la que debían hacerlo, pese a lo cual un 90% de los visitantes pisaron únicamente las baldosas negras, cumpliendo la orden.


Tambien el desarrollo y proyección de falsos planteamientos en ausencia de crítica permite dirigir individuos y dar falacias por afirmaciones ciertas. Si no se hace es porque nuestro antropocentrismo y nuestra intención de buscar el placer y huir del dolor lo frena muchas veces al aplicarlo a humanos, pero cuando ese factor no se considera también se aplica el absurdo a los humanos.


Los casos mas evidentes se han dado en grupos de dinámica sectaria, demostrando hasta donde se han generado posibilidades validas con planteamientos inventados que en su contexto cobran realidad.



Así vemos que suicidios colectivos de grupusculos como la orden del templo solar, El templo del pueblo del reverendo Jim Jones (el suicidio masivo mas importante hasta la fecha con mas de 900 inmolados) u otros como “la puerta del cielo” del iluminado Marshall Appelwhite (38 personas que en 1997 pretendieron montarse por medio del suicidio en el cometa Hale Boop, al que consideraban una nave extraterrestre) son buena muestra de ello, como lo es el hecho de que hayan muerto 150 millones de personas desde la primera guerra mundial sobre la tierra en conflictos bélicos defendiendo colores de banderas, dioses o símbolos de “grandes personas” que les mandaban a luchar, o lo vemos en militares sometidos a técnicas de control mental que rayan el lavado de cerebro para funcionar con la lógica de un contexto que les haga mas efectivos, o los partidos politicos-iglesia o cualquier otra jerarquia que necesita generar una realidad “inventada” cargandola de elementos que la oficialicen o la den la razón.



En ese contexto se puede reinventar el significado de conceptos y cambiar el sistema referencial del individuo, colando lo que queramos “meter” sin capacidad de replica: Si hablamos de “fiesta”(celebración) y por inercia metemos la práctica de maltratar animales o asistir a su visión, muchos interpretaran que quien esta contra el maltrato esta contra la fiesta -sin separar los conceptos- y al revés, estando a favor de la fiesta se esta presionado a participar del maltrato al animal. Una cosa es el maltrato y otra la fiesta.



Es difícil romper la situación porque no tiene mas base que su propia existencia, sale de la “nada”, y al creerla generamos planteamientos que interpretaremos como sus consecuencias válidas y lógicas. Si no se rompe la base, se juega con el juego falso impuesto. Estos “bugs” o agujeros y puertas traseras de la conducta humana las explotan eficientemente las empresas a través del neuromarketing, rellenando con sus productos las frustraciones personales del comprador. De hecho ya somos “consumidores” (ni si quiera personas) o trabajadores, y en esos entornos también todo es “válido”. Gente que jamas haría daño a nadie no duda en ser cruel y despiadado en su “trabajo”, y los demás le excusan: “es que es su trabajo” o “es que les pagan por eso”.



Los mecanismos de cómo funcionamos están ya muy bien definidos, y cuando uno es consciente nada sigue siendo igual.


Los proverbios chinos dicen que para ocultar algo lo mejor es ponerlo visible en la plaza del pueblo e Isaac Newton lo constató descubriendo la gravedad, esa propiedad que toda la materia tiene de atraer a otra materia que se da en todo el universo, y que nos permite andar por la corteza terrestre sin salir disparados al espacio por la fuerza centrifuga de la rotación del planeta.


No solo los toros u otros animales inocentes son víctimas de los humanos; los humanos también lo somos de nosotros mismos en la medida en que no nos conocemos. Cuando no lo somos es porque actuamos de verdugos -o en el mejor de los casos- solo intentamos defendernos de las agresiones sin estar en el rol del matarife. Al final, hasta el inexcusable “torero” asesino de animales por diversión o tradición tiene parte de víctima, tanta como el militar que ejecuta de un tiro cumpliendo una orden a alguien que no conoce de nada o al policía que acaba cumpliendo su trabajo de forma “efectiva” pero sin saber en ultimo termino a quien beneficia o perjudica realmente con sus detenciones, infiltración o represión. De este ultimo ejemplo se pueden observar los videos de youtube en “La Monumental” de Barcelona, donde los Mossos intentan evitar que se pongan hojas de reclamaciones por parte de turistas engañados que no saben realmente de que trata el cruento espectaculo que les meten en el pack turístico. De hecho ultimamente algun antitaurino a terminado en la comisaria de “Les Corts” apresado durante algunas horas motivo de este intento de “represion”.


Pasó con los derechos de los
esclavos humanos, con los derechos de la mujer, con los derechos de los negros americanos -ya aparentemente no esclavos-, y esta pasando con los que defienden el derecho a la vida y no ser torturados de otros seres.

El comportamiento se repite, la constancia termina por destruirlo. Solo la indiferencia consiente su existencia.


A veces hay que hacer grandes esfuerzos para ver lo evidente.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

acojonao me he kedao

Frikipedista dijo...

Buenísimo el articulo. La realidad de lo absurdo aterra... solo fabricamos un contexto y con que tenga logica dentro de el estamos perdidos.

Escamilla dijo...

HOLA ! sólo quería decirte que se agradece harto los comentarios. Siempre es bueno tener más INFO de ciertas cosas.

Comparto contigo el tema de la propaganda religiosa, si me permites el término (sobre voces del infierno), pero me parece interesante comentarlo por la velocidad con la que se ha movido este tema en la red.

saludos !!!
e.

estaria muy bueno que me echaran un mail pa respondente los coments como se debe.

Anónimo dijo...

nos conocemos mucho, pero nos usamos poco...

cxu vi auxdis persone?

petro

nikolatesla dijo...

Es largo de cojones y hay que leerselo con paciencia, pero tiene miga a punta pala. Parece que lo has hecho a mala hostia tio jeje

Anónimo dijo...

El entorno militar es uno de los que mejor control mental realiza junto con las religiones. LA foto de franco viene a colacion de lo que pone de "Generalisimo por la gracia de dios" me imagino en las pesetas no?

Fani